lunes, 16 de agosto de 2010

EL TIMBALER DEL BRUCH.

A pesar de que la primera derrota en campo abierto del invicto ejército napoleónico fue en los campos de Bailén, ante las tropas españolas comandadas por el General Castaños; ya antes las armas francesas habían sido sometidas en nuestra tierra. Fue en Cataluña, en el Bruch, situado en el corazón de Montserrat cuando 3800 franceses, bajo el mando del General Schwartz, fueron emboscados por 2000 españoles, principalmente somatenes catalanes y algunos soldados profesionales suizos del ejército español, principalmente de Manresa e Igualada, pueblos que los franceses querían castigar por su rebeldía. Esto ocurrió el 4 de Junio de 1808, un mes y medio antes de Bailén, y mientras que los voluntarios españoles dejaron tan solo 20 muertos, los franceses hubieron de retirarse con 320 muertos y 600 heridos, además de la pérdida de un cañón.


Los franceses habían ocupado Barcelona a mediados del mes de Febrero, perjudicando gravemente el comercio con América. Pronto esto generó una grave crisis y los pueblos del interior se negaron a pagar unos impuestos. Así que los franceses decidieron hacer esta expedición de castigo.

Las hazañas del Timbaler se llegaron a representar en comics.
Pero los hechos que crearon el mito que aquí se narra, ocurrieron diez días después, cuando tras haber aprendido la lección, los franceses volvieron a intentar penetrar en el interior de Cataluña por este punto estratégico. También los somatenes habían perfeccionado sus defensas, pero poco podrían haber hecho ante el superior equipo y número de los invasores, de no haber mediado la participación del legendario, pero auténtico, Timbaler del Bruch. La batalla que se dio en este día no arrojó grandes pérdidas, 15 muertos españoles y 83 franceses (más 274 heridos), pero esto se debió a la huida de estos últimos. Se dice que en medio de la refriega un joven de 17 años empezó a tocar su tambor. El sonido de este, al chocar con las rocosas paredes de Montserrat se vio multiplicado creando un gran estruendo que hizo pensar a los invasores que el ejército enemigo era mucho más numeroso, de forma que presos del pánico se retiraron.

Hay quien pone en duda esta historia y la califica como una leyenda inventada, asegurando que esta batalla se ganó por la superioridad de la artillería española. Sin restar merito al papel de los combatientes de aquella jornada, lo cierto es que ya en 1809 un historiador catalán, Cabanes, hace referencia a estos hechos. Cuenta que el chico se llamaba Isidre Lluça i Casanoves, natural de Santpedor y que murió ese mismo año. Hay otros autores que dicen que junto a él había otro tamborilero de Igualada llamado Benito Malheví y un antiguo trompeta de caballería, vecino de Piera, de nombre Miguel Rigol. También hay quien dice que en realidad lo que asustó a los franceses fue el retronar de las campanas de los pueblos vecinos. Pero, el que ha pasado a la historia ha sido Isidre, que hoy en día cuenta con monumentos en su localidad natal y en el paso del Bruch, donde al pie de su estatua dice:

“Viajero, para aquí, que el francés también paró, el que por todo pasó no pudo pasar de aquí.”

Estatua del Timbaler

Cabe destacar que está próximo el estreno de una película sobre estos hechos. Ya existen, al menos que yo conozca dos más, una de los años 40, en la exploxión del cine patriota, y otra de los 80 protagonizada por Jorde Sanz. En esta nueva versión, cuyo protagonista es Juan José Ballesta, no sabemos que nos vamos a encontrar. Esperamos con ilusión su estreno, aunque también con mucho excepticismo conociendo el actual cine español. Aquí dejo el trailer colgado en Youtube, que no es que diga mucho, pero de momento es lo que hay.

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